Agencia de Noticias AhlulBayt (ABNA):
Rusia ha condenado enérgicamente un ataque ucraniano contra civiles en la región de Jersón, controlada por Moscú, durante las fiestas de Año Nuevo, que ha provocado la muerte de 24 personas y heridas a más de 50, según informó este jueves el gobernador Vladimir Saldo a través de Telegram.
Saldo precisó que tres drones ucranianos impactaron en un hotel y una cafetería en la localidad costera de Khorly, a orillas del mar Negro, donde se celebraba la llegada del 2026. Uno de los drones llevaba una mezcla incendiaria, lo que generó un incendio feroz que impidió el rescate inmediato de las víctimas y causó que muchas personas murieran quemadas vivas. Entre los fallecidos se encuentra al menos un menor de edad, y cinco niños han sido hospitalizados, según la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova.
Las agencias estatales rusas, citando al Ministerio de Emergencias local, confirmaron que al menos 29 personas resultaron heridas, muchas de ellas en cuidados intensivos, mientras los equipos de emergencia continúan las labores de rescate. Imágenes publicadas por medios prorrusos, como Sputnik, muestran un edificio gravemente dañado por el fuego, con cuerpos cubiertos por sábanas blancas y manchas de sangre en el suelo, ilustrando la magnitud del bombardeo.
La presidenta del Consejo de la Federación, Valentina Matviyenko, manifestó que este ataque "refuerza" la determinación de Moscú para lograr los objetivos de su operación militar en Ucrania, iniciada en febrero de 2022, y demuestra la validez de las demandas rusas iniciales. Zajárova, por su parte, acusó a Kiev de perpetrar un "ataque terrorista" planeado con anticipación contra la población civil, y responsabilizó a los partidarios occidentales de Ucrania por respaldar tales acciones.
Jersón es una de las cuatro regiones ucranianas anexadas por Rusia en 2022, una medida rechazada por Kiev y la mayoría de los países occidentales como ilegal. El ejército ucraniano recuperó parte de la región, incluida la capital homónima, en el otoño de 2022, y desde entonces el río Dniéper marca la línea del frente, donde ambos bandos intercambian ataques con drones.
El Ministerio de Defensa ruso denunció que este incidente evidencia la peligrosidad del régimen ucraniano, que ha rechazado llamados internacionales a un alto el fuego y continúa con ataques indiscriminados contra zonas civiles. Hasta el momento, las autoridades de Kiev no han respondido oficialmente a las acusaciones, aunque fuentes ucranianas han minimizado las versiones rusas sin negar directamente el uso de drones.
Este ataque se produce días después de que Moscú denunciara un intento ucraniano contra una residencia oficial del presidente Vladímir Putin en el noroeste de Rusia, y en medio de afirmaciones del Kremlin de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, niega tales acciones con el apoyo de medios y aliados occidentales. Rusia reitera que no retrocederá en su posición sobre Ucrania y que logrará sus objetivos militares, ante la falta de prisa de Kiev por la paz.
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